Para los que quieran más detalles de la carrera: tiempos, recorrido, etc, pueden seguir los siguientes enlaces:
- Tiempos de carrera:
http://www.maratonmadrid.org/resultados/detalle.asp?carrera=6&pid=6376
- Datos del pulsómetro (recorrido y parciales por kilómetro):
http://connect.garmin.com/activity/79872662
lunes, 18 de abril de 2011
RETO CONSEGUIDO
El pasado mes de enero comencé a narrar la aventura de intentar correr, e intentar acabar, mi primera Maratón Popular de Madrid (Mapoma).
Por delante tenía 3 meses y medio de entrenamientos. 15 semanas planificadas con 3 días de entrenamiento cada una. Un total de 45 sesiones que debían llevarme a poder cumplir este objetivo.
Este proceso de entrenamiento comenzó bien. Un primer mes que pude completar de forma satisfactoria "saltándome" sólo un par de sesiones. Pero en febrero comenzaron los problemas. Pequeñas lesiones que me fueron lastrando, no sólo la forma física sino también un poco el ánimo. Estos problemas también me afectaron en la continuidad de este blog, aunque la verdad ... estando lesionado ... ¿qué iba a contar?
Todo pintaba bastante mal. Incluso se me pasó por la cabeza no correr. Pero al final, y dada que la inscripción ya estaba hecha, pues nada: viaje a Madrid, a disfrutar del ambiente e intentar correr lo que se pudiera.
Con este panorama el objetivo que me había marcado era correr la media maratón (21 Km), que era algo alcanzable después de haber corrido la media de la senda del oso justo un mes antes y, a partir de ahí, intentar correr el máximo de kilómetros posibles hasta donde diesen las piernas, o la cabeza.
Como los días anteriores, día de sol en la capital y una temperatura muy agradable. Salida a las 9:00 de la mañana junto con otras 16.000 personas, de las cuales 11.000 me acompañarían en la maratón y otras 5.000 correrían la prueba paralela de los 10 Km.
Me había marcado un objetivo de ritmo de 7:00 min/km. Un ritmo suave que facilitaría la labor de intentar llegar lo más lejos posible dentro de unos límites de tiempo "respetables" (menos de las 5 horas de carrera).
Se dió la salida y pude ir cumpliendo el plan estipulado. Poco a poco iban cayendo los kilómetros a un ritmo medio de 6:30 min/km, un poco más rápido del plan inicial pero un ritmo muy llevadero.
Hasta el kilómetro 20 no hubo ningún contratiempo y todo iba perfecto. Pero al paso por Ferraz (la culpa seguro que fue de Zapatero), me dió un pinchazo en el lateral de la rodilla derecha que me llevó a ir cojeando los siguientes 500 metros. Al fondo, la pancarta de la media maratón. Parecía que la aventura de la mapoma 2011 iba a acabar en el punto planeado: la media maratón y ni un kilómetro más. Seguí corriendo hasta pasar por la pancarta y, curiosamente, el dolor fue aflojando poco a poco. Al paso de uno de los sanitarios que, en patines, nos iban proporcionando vaselina para evitar las rozaduras o reflex, pedí que me echaran un poco en la rodilla y seguí corriendo para ver como evolucionaba el dolor. Un kilómetro más tarde, ninguna molestia en la rodilla y "problema" superado.
Llegamos a la Casa de Campo. Todo lo que había oído y leído con respecto a lo mal que se pasaba en este punto y lo desmoralizante que era, me pareció un poco exagerado. Bajo mi punto de vista, el ambiente es más "amigable" que el de la ciudad. Gente corriendo (además de los "maratonianos"), gente en bici, gente paseando ... en medio de un imponente parque. Y así hasta el kilómetro 34, cuando salimos del parque.
Para mi, este fue el fin de una "cómoda" y "agradable" maratón y el comienzo de mi pequeño infierno. Los pies comenzaban a "quemar" un poco, la piernas se iban agarrotando poco a poco, la zancada se iba acortando ... y comenzaban a aparecer las cuestas que sabíamos nos iban a acompañar los últimos 7 kilómetros de la carrera.
Además, y para rematar, desde el kilómetro 32 ya tenía la sensación de que podía acabar la carrera. Hasta ese momento seguía con la idea de correr los kilómetros que pudiera y dejarlo cuando las piernas dijeran "basta". Pero desde ese kilómetro 32 veía que el sueño de poder acabar una maratón estaba más cerca que nunca. A partir de este momento sólo tenía en mente acabar, acabar como fuera. Y esto hacía que estuviera más pendiente de ver los kilómetros que faltaban que de otra cosa. Error: Los letreros que anunciaban cada kilómetro parecían no llegar. Kilómetro 33, kilómetro 33, kilómetro 33 ... Joder! ¿Dónde está el 34? Además, el ritmo por kilómetro ya había subido por encima de los 7:30 min/km ... con lo cual los kilómetros llegaban un minuto más tarde que los anteriores.
En el kilómetro 38 decidí caminar un poco. Tenía que estirar las piernas y comencé a caminar con zancadas lo más largas posible. Notaba como se estiraban los músculos: que alivio!. Unos 300 metros caminando y vuelta a correr. Al fondo comienzo a ver el Centro de Arte Reina Sofía. Ya estamos en Atocha y, por tanto, al lado del Retiro. La meta ya está ahí.
Subimos por Alfonso XXII y última cuesta. La consigo subir corriendo y llega el último avituallamiento de bebida. Decido caminar otro poco, beber un poco más de agua y un par de vasitos de powerade y volver a arrancar para afrontar el último kilómetro y medio. Llegamos a la puerta de Alcalá, subimos por Alcalá y entramos en el Retiro. Vaya kilómetro más largo. Una recta de meta llena de arcos hinchables con todo tipo de publicidad y, al fondo, el arco de meta con el cronómetro.
Me encuentro con los guías que llevan los globos de tiempo de 5 horas. Los adelanto a falta de 200 metros y entro en meta con un tiempo bruto de 4 horas y 59 minutos. Por mi cronómetro, y como tiempo neto: 4 horas y 53 minutos. El objetivo de acabar la maratón de Madrid estaba cumplido.



Por delante tenía 3 meses y medio de entrenamientos. 15 semanas planificadas con 3 días de entrenamiento cada una. Un total de 45 sesiones que debían llevarme a poder cumplir este objetivo.
Este proceso de entrenamiento comenzó bien. Un primer mes que pude completar de forma satisfactoria "saltándome" sólo un par de sesiones. Pero en febrero comenzaron los problemas. Pequeñas lesiones que me fueron lastrando, no sólo la forma física sino también un poco el ánimo. Estos problemas también me afectaron en la continuidad de este blog, aunque la verdad ... estando lesionado ... ¿qué iba a contar?
Todo pintaba bastante mal. Incluso se me pasó por la cabeza no correr. Pero al final, y dada que la inscripción ya estaba hecha, pues nada: viaje a Madrid, a disfrutar del ambiente e intentar correr lo que se pudiera.
Con este panorama el objetivo que me había marcado era correr la media maratón (21 Km), que era algo alcanzable después de haber corrido la media de la senda del oso justo un mes antes y, a partir de ahí, intentar correr el máximo de kilómetros posibles hasta donde diesen las piernas, o la cabeza.
Como los días anteriores, día de sol en la capital y una temperatura muy agradable. Salida a las 9:00 de la mañana junto con otras 16.000 personas, de las cuales 11.000 me acompañarían en la maratón y otras 5.000 correrían la prueba paralela de los 10 Km.
Me había marcado un objetivo de ritmo de 7:00 min/km. Un ritmo suave que facilitaría la labor de intentar llegar lo más lejos posible dentro de unos límites de tiempo "respetables" (menos de las 5 horas de carrera).
Se dió la salida y pude ir cumpliendo el plan estipulado. Poco a poco iban cayendo los kilómetros a un ritmo medio de 6:30 min/km, un poco más rápido del plan inicial pero un ritmo muy llevadero.
Hasta el kilómetro 20 no hubo ningún contratiempo y todo iba perfecto. Pero al paso por Ferraz (la culpa seguro que fue de Zapatero), me dió un pinchazo en el lateral de la rodilla derecha que me llevó a ir cojeando los siguientes 500 metros. Al fondo, la pancarta de la media maratón. Parecía que la aventura de la mapoma 2011 iba a acabar en el punto planeado: la media maratón y ni un kilómetro más. Seguí corriendo hasta pasar por la pancarta y, curiosamente, el dolor fue aflojando poco a poco. Al paso de uno de los sanitarios que, en patines, nos iban proporcionando vaselina para evitar las rozaduras o reflex, pedí que me echaran un poco en la rodilla y seguí corriendo para ver como evolucionaba el dolor. Un kilómetro más tarde, ninguna molestia en la rodilla y "problema" superado.
Llegamos a la Casa de Campo. Todo lo que había oído y leído con respecto a lo mal que se pasaba en este punto y lo desmoralizante que era, me pareció un poco exagerado. Bajo mi punto de vista, el ambiente es más "amigable" que el de la ciudad. Gente corriendo (además de los "maratonianos"), gente en bici, gente paseando ... en medio de un imponente parque. Y así hasta el kilómetro 34, cuando salimos del parque.
Para mi, este fue el fin de una "cómoda" y "agradable" maratón y el comienzo de mi pequeño infierno. Los pies comenzaban a "quemar" un poco, la piernas se iban agarrotando poco a poco, la zancada se iba acortando ... y comenzaban a aparecer las cuestas que sabíamos nos iban a acompañar los últimos 7 kilómetros de la carrera.
Además, y para rematar, desde el kilómetro 32 ya tenía la sensación de que podía acabar la carrera. Hasta ese momento seguía con la idea de correr los kilómetros que pudiera y dejarlo cuando las piernas dijeran "basta". Pero desde ese kilómetro 32 veía que el sueño de poder acabar una maratón estaba más cerca que nunca. A partir de este momento sólo tenía en mente acabar, acabar como fuera. Y esto hacía que estuviera más pendiente de ver los kilómetros que faltaban que de otra cosa. Error: Los letreros que anunciaban cada kilómetro parecían no llegar. Kilómetro 33, kilómetro 33, kilómetro 33 ... Joder! ¿Dónde está el 34? Además, el ritmo por kilómetro ya había subido por encima de los 7:30 min/km ... con lo cual los kilómetros llegaban un minuto más tarde que los anteriores.
En el kilómetro 38 decidí caminar un poco. Tenía que estirar las piernas y comencé a caminar con zancadas lo más largas posible. Notaba como se estiraban los músculos: que alivio!. Unos 300 metros caminando y vuelta a correr. Al fondo comienzo a ver el Centro de Arte Reina Sofía. Ya estamos en Atocha y, por tanto, al lado del Retiro. La meta ya está ahí.
Subimos por Alfonso XXII y última cuesta. La consigo subir corriendo y llega el último avituallamiento de bebida. Decido caminar otro poco, beber un poco más de agua y un par de vasitos de powerade y volver a arrancar para afrontar el último kilómetro y medio. Llegamos a la puerta de Alcalá, subimos por Alcalá y entramos en el Retiro. Vaya kilómetro más largo. Una recta de meta llena de arcos hinchables con todo tipo de publicidad y, al fondo, el arco de meta con el cronómetro.
Me encuentro con los guías que llevan los globos de tiempo de 5 horas. Los adelanto a falta de 200 metros y entro en meta con un tiempo bruto de 4 horas y 59 minutos. Por mi cronómetro, y como tiempo neto: 4 horas y 53 minutos. El objetivo de acabar la maratón de Madrid estaba cumplido.
domingo, 10 de abril de 2011
Una semana
Dentro de una semana, a esta misma hora, y si Dios quiere, me encontraré por las calles de Madrid. Lo que estaré haciendo exactamente será una verdadera incógnita. A esta misma hora ya habrán pasado 3 horas y 45 minutos del comienzo de la MAPOMA 2011. Si todo va bien debería estar corriendo entre los kilómetros 32 y 37, pero creo que debo ser realista y poner los pies en el suelo.
Las lesiones de estos últimos 2 meses hacen que deba ser muy cauteloso y marcarme un objetivo algo más realista: correr todos los kilómetros que pueda sin poner en riesgo el caer en más lesiones. Después de otro parón de semana y media dónde sólo he hecho bicicleta estática no estoy en el mejor momento ni con mucho. Me veo capacitado para poder correr la media maratón sin problemas y llegar al kilómetro 21 ... pero de ahí en adelante aún queda mucho.
Así que, siendo realistas, el objetivo del próximo domingo será llegar a ese kilómetro 21 y seguir corriendo lo que se pueda. Esperemos que, despues de esas 3 horas y 45 minutos pueda seguir en carrera ... y ya si se puede, llegar a meta.
Ya lo veremos.



Las lesiones de estos últimos 2 meses hacen que deba ser muy cauteloso y marcarme un objetivo algo más realista: correr todos los kilómetros que pueda sin poner en riesgo el caer en más lesiones. Después de otro parón de semana y media dónde sólo he hecho bicicleta estática no estoy en el mejor momento ni con mucho. Me veo capacitado para poder correr la media maratón sin problemas y llegar al kilómetro 21 ... pero de ahí en adelante aún queda mucho.
Así que, siendo realistas, el objetivo del próximo domingo será llegar a ese kilómetro 21 y seguir corriendo lo que se pueda. Esperemos que, despues de esas 3 horas y 45 minutos pueda seguir en carrera ... y ya si se puede, llegar a meta.
Ya lo veremos.
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